Roberto Páramo

Artista plástico Colombiano, nacido en Medellín (1859-1939), muy joven se radica en Bogotá y por su obra se puede pensar que la Sabana de Bogotá marcó gran influencia en su propuesta pictórica, muchas representaciones de esta región de su país  las vemos en sus miniaturas, algunas de ellas se aprecian en dimensiones de 18,0 cm X 21,0 cm mostrando un manejo impecable en la pincelada, en donde se recrean detalles de la naturaleza en los cuales el ojo del observador de manera inconsciente viajan hacia la atmósfera creada por el artista.

Es un verdadero banquete para la vista de aquellos espectadores que tengan el privilegio de apreciar algunos originales de Páramo.

Sus obras son llenas de mucho color, manejando una paleta impecable, en donde la luz es la protagonista de sus composiciones. En su trabajo se nota la formación académica acompañada de su gran talento.

No es de extrañar que el maestro Páramo fijara su atención en la Sabana de Bogotá para inspirarse en su obra gráfica. Este es un lugar muy hermoso de Colombia que bien vale la pena visitar.

A través de los ojos de Páramo podemos “ver” como era la Sabana hace muchos  años. Sin embargo siempre estará presente su propia interpretación, de aquello que apreciaba, y en definitiva tenemos ante su obra la sensibilidad de él en el manejo del color, y la composición de paisajes.  De alguna manera queda congelada en una obra en dos dimensiones una parte de cierto lugar que hoy en día con toda seguridad es diferente al momento en el cual el artista plástico la atrapó en su lienzo.

Podemos preguntarnos si sería posible saltar en algún momento dentro de cualquiera de esas representaciones y movernos en una realidad diferente a la que estamos acostumbrados a movernos en nuestra cotidianidad.  También podría de pronto presentarse otra situación en la cual nuestra vida sin saberlo se ha dado dentro de una de las obras del maestro y por algún mecanismo saltamos a la realidad del siglo XXI, nuestra experiencia sería demasiado compleja, seguramente encontraríamos a nuestros descendientes y ellos nos verían como seres totalmente desconocidos  y de pronto no nos aceptarían.

Parte de la obra  del maestro está en manos de coleccionistas privados, pero en algunos museos de la Capital de Colombia encontramos originales de Páramo.

 

Veamos algunas de sus creaciones:

Se percibe el aire tibio de la mañana, dan deseos de estar en ese lugar sabanero, las sombras son largas y bien definidas, los arbustos de fondo llenan la atmósfera de naturaleza en todo su esplendor. En la lejanía  las nubes se tornan grises indicando que el Sol pronostica lluvia. 

 

 

 

 

 

 

Frío  y húmedo atardecer, en primer plano aparece un terreno que puede encontrarse uno para realizar  una caminata agradable, ojalá  si estamos en buena compañía. Nos invita la atmósfera a usar traje muy abrigado.

Excelente atmósfera lograda en tonos púrpura, las nubes se tornan protagonistas en la composición, la pincelada es segura y fuerte, posiblemente el maestro utilizó espátula para dar fuerza a la composición que se nota en las nubes.

Se siente la sensación de lejanía, en primer plano un terreno natural y unos pequeños arbustos nos indican que en ese lugar posiblemente habitan algunos animales silvestres.  Los verdes de la composición muestran una realidad fría.

El maestro nos muestra un camino: ¿A qué lugar nos llevará?, la idea sería recorrer la ruta indicada  y dejarnos llevar a parajes desconocidos e inciertos.

 

 

 

 

 

 

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