Stephen Hawking

Por: Pilar Cristina Barrera Silva

Continua  el viaje de este excelente físico a través de universo infinito, sus átomos circulan ahora por todos aquellos lugares donde tengan espacio disponible. Posiblemente con el paso del tiempo alguno de los que estén  aun vivos puedan aspirar alguna de estas partículas elementales.
Las estrellas lejanas que iluminan nuestro firmamento en la noche,  podrían representar almas de seres humanos suspendidas en continua observación de aquello que hacemos quienes habitamos la Tierra. Esto se puede pensar desde una mirada en la cual nuestro planeta no fuera tan insignificante dentro de la vía láctea. Una de estas almas bien puede ser  la de Hawking observando el sitio que fue su hogar durante un tiempo muy corto comparado con el tiempo de vida de cualquier astro luminoso.

Hawking pensando en su teoría de multiversos

Ya en este escenario  de ensueño nuestro científico continuará en sus estudios acerca de los universos paralelos. Es difícil imaginar como funcionará ahora su cerebro, que apariencia puede tener, quizá será un puñado de partículas elementales unidas por fuerzas aún no estudiadas en las teorías de la física. Esperemos que él ahora si tenga la libertad de ir a donde desee sin ayuda de nada ni nadie. También deseamos que ahora pueda comunicarse sin ninguna dificultad con aquellos que estén cerca de él.
Hawking en el prólogo de su texto Historia del Tiempo se hizo algunas preguntas cómo: ¿De dónde viene el universo? ¿Cómo y por qué empezó? ¿Tendrá un final, y, en caso afirmativo, cómo será?. Estas dudas muchas personas del común se las han formulado, pero solo el lenguaje especializado de la ciencia ha permitido abordarlas e intentar contestarlas. Sin embargo en pleno siglo XXI no existen las respuestas contundentes, no obstante los aportes del científico han generado  muchas luces en estos difíciles temas de cosmología. Hawking  propone que tanto nuestro universo como los otros muchos universos posibles surgieron de la nada, porque su creación no requiere de la mano poderosa de algún dios sobrenatural, más bien todos los universos proceden naturalmente de las leyes físicas. Sigue leyendo