La Física aventura del pensamiento


Reseña Libro
La Física aventura del pensamiento, Albert Einstein y Leopold Infeld

Un título fascinante para un texto de gran valor escrito por Albert Einstein y Leopold Infeld, en el cual como lo manifiestan sus autores en sus propias palabras: “Se busca describir las tentativas de la mente humana para encontrar una conexión entre el mundo de las ideas y el mundo de los fenómenos”.
En el desarrollo de la obra se realiza una muy selecta selección de hechos e ideas expuestas desde la óptica de estos gigantes del desarrollo del conocimiento. Los autores suponen que el lector está interesado en ideas físicas y filosóficas y que se esforzará por comprender aquellos pasajes que encuentre de gran complejidad. Notará este buen lector que es necesario realizar una lectura cuidadosa y en ocasiones deberá repetir párrafos anteriores con el fin de desarrollar los enlaces que van llegando. Sin embargo para los autores el objetivo de la obra se cumple en la medida que su lector complete la obra y quede con la sensación que la inventiva humana busca comprender las leyes que rigen los fenómenos físicos.
El hombre de ciencia intenta leer el libro de la naturaleza, en este caso el lector se pone en este papel y de manera casual empieza a buscar soluciones a problemas que nos hemos planteado los seres humanos desde hace mucho tiempo. Los autores involucran las ideas y los pensamientos de aquellos que han contribuido a construir conocimiento de manera sencilla pero con formalismo. Encontramos en sus primeras páginas propuestas desde Galileo (uno de los precursores del método científico), hasta Newton quien plantea la Ley de Gravitación Universal y las leyes de movimiento de objetos. Estos dos personajes plantearon la interpretación del movimiento, en últimas observamos objetos en reposo a nuestro ojos o en movimiento y podemos registrar esta vivencia a medid que el tiempo transcurre. Lo que resulta muy interesante es el ingenio al interpretar lo que todos observamos: los objetos al soltarlos caen, esto nos resulta completamente normal, pero ¡describir y explicar esta vivencia está muy lejos de un ser humano común y corriente!
Encontramos la secuencia conceptual en términos de los logros de un detective en la búsqueda de sus objetivos, pero así mismo como él se equivoca en sus apreciaciones también cometemos errores de interpretación de movimiento, creemos de manera intuitiva que si un objeto se encuentra en movimiento es porque sobre éste debe actuar una fuerza externa. El mismo Aristóteles plantea: “El cuerpo en movimiento se detiene cuando la fuerza que lo empuja deja de actuar”. Esta concepción errónea se mantuvo durante varios siglos. Galileo nos ayuda a superar este gran dificultada conceptual y nos advierte sobre la importancia de tener cuidado de conclusiones intuitivas basadas en observaciones inmediatas, ya que esto nos puede llevar a errores.
Galileo nos sugiere además de la intuición desarrollar un pensamiento coherente con las observaciones, nos plantea la idealización de una situación, a tal punto que se pregunta sobre lo que ocurriría en el caso de eliminar el rozamiento entre el objeto y la superficie sobre la cual se mueve el objeto, luego de algunas consideraciones afirma: Si sobre un objeto no actúan fuerzas externas éste puede estar en reposo o moverse con velocidad instantánea constante. Esta afirmación nos permite concluir: Si un objeto tiene velocidad -esto es lo vemos en movimiento- no nos permite concluir si sobre él actúan o no fuerzas externas. Para un profesor experimentado de física es muy fácil distinguir una situación en la cual un objeto se mueva en ausencia de fuerzas, pero para el alumno no es inmediato, la labor de un buen docente es hacer explícitas en el aula estas posibilidades.
Cuando se afirma que se ha eliminado la fuerza de rozamiento entre las superficies, esto conlleva condiciones específicas de laboratorio. Hoy en día encontramos en las universidades o centros educativos superficies a lo sumo de un metro de longitud muy pulidas. Esto implica que la afirmación de Galileo es consecuencia de un experimento ideal –lo llamamos experimento mental-
Estas breves ideas son un muy pequeño adelanto de lo que encontramos en este texto. Lo recomiendo. Es muy fácil ubicarlo en la red y disfrutar de este verdadero banquete intelectual.

Elaborado por:
Pilar Cristina Barrera Silva
Sugerencias o comentarios: picriba@hotmail.com

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s