El profesor y el alumno ideal


Interesantes reflexiones sobre la difícil tarea de ser docente en Colombia en donde cada día los indicadores de corrupción se incrementan en casi todos los ámbitos.
El día 20 de noviembre de 2011 el diario Espectador publica un muy interesante artículo con el título: El profesor ideal, presento la noticia casi de manera textual y algunos comentarios y complementos desde mi óptica como docente universitaria. El artículo de prensa no ha perdido ninguna vigencia, ya que en América Latina se cumple año tras año lo que dice el cantante Argentino Piero en su excelente composición: Las cosas que pasan: “pasa la historia de nuestra nación siglo tras siglo sin solución”.
Sin embargo no debemos perder la esperanza –al fin y al cabo este el único bien que se quedó dentro de la caja de Pandora- de mejorar los esquemas en la educación en nuestros países latinos. En este orden de ideas es posible proponer cualidades que debemos buscar nosotros los educadores y esperar en nuestros estudiantes la búsqueda de la construcción día a día del anhelado conocimiento.
Veamos el contenido del artículo:
“Algunas cualidades que deben tener los educadores
En este tiempo se presenta un grave problema en la educación en América Latina, se han presentado protestas estudiantiles. Se iniciaron en Chile, luego en Brasil en donde los estudiantes cuestionan el plan nacional de educación de Dilma Rousseff y en Colombia se protesta por la reforma de la Ley 30, la cual en últimas el gobierno decidió retirar.
En este marco se realizó el VI foro Pedagógico Internacional: Didácticas de las disciplinas en la Universidad de la Salle en Bogotá.
Se plantearon ideas acerca de cómo ser el mejor profesor, si aquel que domina mucho una determinada disciplina y por esto dirige una clase, o más bien quien tiene conocimientos de pedagogía y dispone de elementos adicionales para que sus alumnos se apropien del conocimiento.
Para la educadora argentina Alicia Camilloni uno de los factores para ser buen maestro de pregrado y en posgrado es “establecer un dialogo entre ambas didácticas, las específicas como las matemáticas, la historia o las ciencias, y la didáctica general. Así podrán complementarse mutuamente, crecer cada una en su campo y cumplir con las exigencias de los alumnos, que cada vez son más heterogéneas”.
Otra conclusión del foro es que para ser un maestro que deje huella en sus estudiantes, se debe tener vocación, se requiere de constante capacitación. Se plantearon diez cualidades que debe tener un buen maestro:
1. Se acerca a los estudiantes con un lenguaje sencillo y cotidiano. La primera palabra o comentario impacta tanto a los alumnos, que puede abrirles la mente o bloquearlos para siempre en una materia.
2. Conoce a la perfección los contenidos de su área, tiene experiencia laboral y no solo teórica.
3. Se capacita para enseñar. Domina la didáctica general y la de su disciplina, logrando que sus estudiantes comprendan y se apropien del conocimiento.
4. Presenta el conocimiento de manera integral, lo que facilita que los alumnos puedan conectar lo aprendido con otras áreas del pre-grado o la especialización.
5. Constantemente está investigando cómo aprenden los alumnos para poder enseñar mejor.
6. Recurre a actividades y metodologías que estimulan el aprendizaje y lo hagan más ameno.
7. Crea situaciones en las que el estudiante tenga que utilizar lo aprendido para dar respuesta a problemas reales.
8. Es muy exigente con sus alumnos y los motiva a producir conocimiento.
9. No es monótono y utiliza diferentes métodos de acuerdo con los contenidos,
10. Logra que sus estudiantes después de la jornada académica apliquen el conocimiento.”
Hasta acá el artículo del periódico.

Además de estas cualidades valdría la pena comentar sobre:
• El maestro debe ser un ser honesto en todos los ámbitos en los que se mueve en su diario vivir.
• La cordialidad con sus estudiantes es fundamental para que éstos sientan que pueden acercarse a preguntar por dudas o inquietudes que tengan.
• Ser muy cumplido en la hora de comenzar y terminar la clase, y de la misma forma exigir a sus estudiantes que también se enseñen que el desarrollo de cualquier asignatura es algo muy serio.
• Realizar seguimiento en cuanto a la asistencia a clase de sus estudiantes, si se notan ausencias indagar que ocurre. Reflexionar acerca de cómo aquel estudiante que falta a clases muy posiblemente será aquel que no culmine sus estudios superiores.
• Incentivar lectura de carácter comprensivo acerca de tópicos que tengan relación con la asignatura, y realizar actividades que permitan evidenciar el grado de entendimiento de determinado tema.
• Mencionar diferentes autores que han desarrollado el conocimiento, discutir en clase y mostrar relaciones entre éstos, sus semejanzas sus diferencias, esto incentiva al estudiante a investigar y ampliar conocimiento sobre un tema en particular.
• Realizar evaluaciones cortas en el aula sobre temas que se acaban de analizar, esto con el fin de buscar la consolidación del conocimiento.
• Estar actualizado en las nuevas tecnologías, conocer y manejar herramientas de Internet, redes sociales, saber buscar información valiosa que permita el desarrollo del conocimiento. Recordar que el estudiante promedio es en general una persona que conoce el manejo de estas herramientas y utilizar este recurso con el fin de incrementar el conocimiento del estudiante.
Así como se busca el ideal del maestro, también se debe pensar en el alumno ideal, algunas de sus cualidades deben ser:
o Preparar el tema antes de la realización de la clase, con esto logrará un mayor grado de comprensión ya que llega con información previa.
o Ser muy consciente de los objetivos del curso, esto le da certeza acerca del fin último de la asignatura y la relación con el currículo respectivo.
o Analizar y tener presente el programa de la asignatura, para que el alumno ideal se convierta en un veedor del cumplimiento de éste, ya que se han diseñado los diferentes programas a nivel universitario con temas relacionados entre sí a través de asignaturas con nombres diferentes.
o Revisar el desarrollo de la clase y tener apuntes organizados los cuales debe complementar con fuentes bibliográficas adecuadas.
o Si la asignatura lo permite luego de analizar ejercicios realizados en clase, resolver por cuenta propia algunos sobre el contenido de la clase y preguntar a su maestro las dudas que le surgen de esta actividad.
o Tener en cuenta los prerrequisitos dela asignatura antes de inscribirla, ya que si no tiene los conocimientos previos difícilmente logrará su propósitos de aprobación y respectivo aprendizaje.
o Tener siempre material adecuado de consulta, en especial el que sugiere el maestro, ya que éste es un experto y conoce el tema.
o Evitar preparar el tema de evaluación el día anterior a este evento, ya que adquirir el conocimiento es algo gradual y no se produce de manera inmediata, nuestro cerebro requiere de un tiempo de maduración para que se presente la consolidación de éste.
o En situaciones de la vida cotidiana intentar siempre aplicar lo que hemos aprendido en el aula, esto con el fin de crear relaciones entre la vida real y la academia.
o La honestidad en el desarrollo de todas las actividades indicadas por el maestro es primordial, un estudiante honesto será un profesional intachable, que permitirá el desarrollo del país. Las evaluaciones se deben presentar únicamente con los conocimientos adquiridos en su preparación previa, sin las conocidas “ayuditas” como el “papelito” escondido con información vital, o el mensaje de texto recibido a hurtadillas del profesor en su teléfono móvil que le permite resolver la evaluación desde afuera.
o Recordar siempre que el responsable directo de la adquisición del conocimiento depende de manera directa del estudiante, y esto implica dedicación, esfuerzo y mucho juicio.
o Ser muy cumplido en la asistencia a clase, prescindir del uso de equipos como el móvil, o tableta que permitan entretenerse en actividades diferentes a las que se ingresa al aula.
o Proyectarse como profesional a corto plazo, planear que viene al terminar su pregrado y posgrado: Planear en cursar especialización, maestría y por qué no el doctorado.
o Planear con su debida anticipación complementar sus estudios en otro país, con el fin de dominar un segundo idioma, conocer otras culturas y siempre pensar en volver y entregar su fuerza de trabajo en su propio país con el fin de ser copartícipe en el desarrollo del mismo.
o Si no se planea continuar con estudios superiores a corto plazo, incorporarse al mercado laborar, continuar en continuo crecimiento intelectual…

Elaborado por:
Pilar Cristina Barrera Silva
Comentarios y sugerencias: picriba@hotmail.com